Me niego a que seas mío. Que siempre seas tuyo. Que cada quien sea suyo.
Nacerás de tu madre y porque entre ella y yo ha existido un amor que nunca nos dejó emparentar y abandonar el ser estos amantes que desde jóvenes somos. Aún novios. Siempre novios.
Pero tú te perteneces. De un kilo, con 26 semanas, apenas pasando la mitad de tu gestación... eres la persona que querías y entiendes más que yo sin el estorbo sensorial.
Yo no consigo acordarme de ni un segundo en el interior de mi madre. Tu abuela.
¿Cuándo vas a leer esto? Quisiera no desesperar. Ser más paciente, no lidiar con esta urgenica de que vengas ya. ¡Quiero verte y conocerte!
Es curioso. Mucha gente "recomendaba" tener hijos cuando no estábamos embarazados. Yo creo que tú ya existías y nos estabas buscando. Ahora escucho más advertencias y amenazas. Ahora que contamos los días para conocerte , los que ya son padres y antes hablaban bien de la experiencia, ahora se cuecen en desilusiones que vierten como presagios negativos. "Ya verás, ya verás" y les hace una ilusión enorme algún día completar su frase con un "te lo dije"... Debe ser parte de la delicia de sembrar temores que tan de moda está. Debe ser parte de la imperiosa necesidad de justificarnos siempre.
Yo ya soy papá. Descubro que como tu mamá, yo ya sé lo que sé. Aunque nunca hasta ahora voy a conocer a mi hijo, la intuición me dice que todo estará bien y que nos vamos a equivocar felizmente en casi todo lo que hagamos. Será una hermosa escuela donde no tenemos ningún compromiso de hacerlo bien. Sólo con amor.
Te lo dejo claro de una vez y hasta que sean tus ojos los que recojan de nuevo esta idea de este texto: es mi primera vez, como la tuya.
Me hace tanta ilusión poder empezar contigo. Equivocarnos juntos. Levantarnos juntos. Hacernos familia juntos. Experimentar y crecer juntos.
Ya vi que soy señor y no sé a qué hora pasó.
He intentado gozar cada día de mi vida como si no tuviera otro.
Estas lágrimas son más bien de recuerditos recientes. Mi oído planchado contra el vientre de tu mamá. Percibiendo tu corazón. Ahora mismo, deseando no estar escribiendo y volver a ese lugar, donde se escucha tu pulso y de pronto se sienten tu baile fetal, tus movimientos.
Nos esperan aventuras a las que no quiero adelantarme. Nada me importa más que tú. Las cosas están cambiando rápidamente. Lo que antes era impensable ahora es la única opción. Lo que antes no existía se ha hecho suelo y cielo. En medio yo, con los dedos golpeando este teclado como quien tamborilea impaciente.
Ya quiero verte...
Ya quiero conocerte...
Ya quiero estar contigo...
Mientras me voy a besar esa panza y a tratar de dormir al ritmo de tus latidos. Buen hijo.
lunes, 9 de agosto de 2010
Papalotl
Hoy tu papá y yo vivimos una tarde que te hubiera gustado mucho. Estoy segura de que tendremos muchas como esta juntos, pero hoy fue mi imaginación quien te trajo con nosotros todo el tiempo.
Salimos a volar papalotes. Fue muy divertido, en un campo verde, amplio y abierto junto a la casita. Estuvimos un buen rato, Andresito con un papalote grande que lo hacía volar a él también y yo con uno más pequeño. El atardecer estuvo precioso y vi cómo empezaron a salir las primeras estrellas detrás de mi papalotl, con el cielo aún pintado de colores. Imaginé que contigo aquí llegaríamos a casa a preparar un buen baño caliente y una taza de chocolate para que siguieras disfrutando y soñaras con las nubes rojas del atardecer y tu volando como papalote con nosotros a tu lado.
Sigue flotando en tu mundo calientito, que yo te sigo amando
Mamá
Salimos a volar papalotes. Fue muy divertido, en un campo verde, amplio y abierto junto a la casita. Estuvimos un buen rato, Andresito con un papalote grande que lo hacía volar a él también y yo con uno más pequeño. El atardecer estuvo precioso y vi cómo empezaron a salir las primeras estrellas detrás de mi papalotl, con el cielo aún pintado de colores. Imaginé que contigo aquí llegaríamos a casa a preparar un buen baño caliente y una taza de chocolate para que siguieras disfrutando y soñaras con las nubes rojas del atardecer y tu volando como papalote con nosotros a tu lado.
Sigue flotando en tu mundo calientito, que yo te sigo amando
Mamá
Suscribirse a:
Entradas (Atom)