miércoles, 31 de marzo de 2010

Mis primeras letras para mi primer Madrilar

Aún no tienes nombre, no sabré siquiera tu sexo hasta el día en que te conozca y pueda tenerte entre mis brazos, acariciarte, mirarte a los ojos y llenarte de besitos. No es extraño que aún sin conocer nada de ti te ame tanto, y es que tu papá y yo reflejamos en ti nuestra felicidad de vivir juntos.

Eres tan pequeñ@ que a veces creo que estás solo en mi imaginación, más aún porque me has hecho sentir bien y contenta; los síntomas de embarazo han sido ser más sensible y cariñosa. Pero es un hecho que vienes en camino y pensar en ti me llena de ilusión.

Hasta ahora has recopilado una gran cantidad de buenos deseos y amor que te seguirán toda la vida. Andresito y yo te dimos lo mejor de cada uno de nosotros y mucha gente te espera para quererte. Así que ¡BIENVENID@! sigue creciendo contento dentro de mi, aquí afuera te espera una fiesta que durará toda tu vida.

Te ama tu mamá.

martes, 30 de marzo de 2010

GRACIAS por las FELICITACIONES



Su compañía en estos momentos ha hecho que nuestra felicidad se multiplique.
Ana Ceci y Andrés

Se graduó...

¡El bebé se graduó de tamaño Chícharo a tamaño Haba!
Crece a una velocidad desmedida.
Esta semana se le empieza a formar la piel y las terminaciones nerviosas.
Entonces está formando su "zona de caricias" ¡Qué rico! Que se le forme bien porque planeo llenarlo de besos y caricias y me interesa que las sienta todas.

En esta espera de un bebé, me he puesto a pensar en el momento en que yo era de ese tamaño.Y me parece increíble pensar siquiera que mi existencia empezó dentro de otra persona, ahora que mido más de 190 centímetros y peso casi 100 kilos.

Sin duda me vengo enterando de cosas que me hacen admirar más el ser humano. Esa gran capacidad que es la existencia. Limitada en apariencia por formas físicas pero desde donde empieza la memoria de nuestros actos.
Antes de ponerme más filosófico, voy al grano: Nunca había sido tan feliz.
Ahora, para mí, sólo es una idea, porque en mi cuerpo no lo siento. Porque hormonalmente sigo igual, no me dan nauseas ni me siento especialmente somnoliento o antojadizo.

Aunque siendo el hombre amoroso y solidario que soy, he decidido comprometerme con mi esposa y empacarme algunos litros de cerveza estas vacaciones para acompañarle en el aumento de volúmen abdominal y la sensación de náusea. ¡Eso es compromiso y no pedazos señores y señoras!

Por momentos siento envidia (de la mala porque la envidia buena no existe) de que sean las mujeres las que se embarazan, y sin deseos de generar polémica, simplemente diré que pagaría con gusto esas "incómodas mensualidades" por el puro placer de sentir otro ser nacer y desarrollarse dentro de mí. Y dirán "No sabes lo que dices". Nunca lo he sabido.

¡Benditas mujeres! Sólo ustedes...

Me despido por ahora. Me quedo en espera de leer sus comentarios. Este blog es público, abierto y sin censura. Lo digo por si les dan ganas de compartirlo. Todo mundo es bienvenido porque la alegría sólo se multiplica cuando se comparte, y nunca había tenido taaanto por compartir.

Te amo Ana Ceci

Amor y risas

lunes, 29 de marzo de 2010

En el Vientre Meterno (8 a 9 semanas)

7 semanas 3 días

Están pasando un montón de cosas dentro de mi. Todo va muy rápido, veo que noviembre se acercará sin frenar un segundo, así que vayan preparando sus manos para acariciar al primer Madrilar. Aquí un poco de lo que sucede:

El corazón del bebé está latiendo
y lo hace rápidamente, lo vimos claramente la semana pasada en el ultrasonido y fue un momento hermosísimo en el que sentí más que con la prueba de sangre u orina que es muy REAL. Me gusta pensar que hoy tengo dos corazones dentro de mi cuerpo y me siento muy afortunada y agradecida de ser yo quien lleva este bebé dentro.

El esqueleto está tomando forma, se supone que esta semana crecerá más del dobe así que est@ pequeñín con todo y sus nuevas extremidades ¡Llegará al centímetro! :) Ahora su cabeza es mucho más grande que su cuerpo y médicamente se dice que ha dejado de ser embrión para convertirse en feto, pero para mi sigue siendo nuestr@ hij@ y estos nombres clínicos no lo describen en lo absoluto. Es mucho más cercano habar del amor que se ha multiplicado entre Andrés y yo. La forma en que nos miramos, nos acariciamos y nos comunicamos.

Comienzan a formarse los rasgos faciales. Los ojos a los lados de la cara y las orejas debajo del cuello, más adelante se deslizarán hacia arriba. No creo que por ahora se vea muy humano, con estas descripciones me parece que estoy formando una ranita :) Pero ya llegará el momento en que lo conozcamos y podamos decir: "tiene los mismos ojos que Andresito" o "esos dientes de conejo son igualitos a los de Ana Ceci". Me encantaría poder ver todos estos cambios, no solo sentir mareos o sueño, pero creo que es una forma de sentirlos, así que ¡a disfrutar de ellos!

Esta semana también se está formando la placenta y el cordón umbilical así que empiezo a pasar nutientes al bebe. Me he cuidado mucho de comer sanamente, nada de embutidos, nada de comida chatarra ni alimento precocidos. Todo fresquesito.

Nos vemos pronto que yo intentaré ver hacia dentro a ver si puedo encontrarme con estas maravillas.

sábado, 27 de marzo de 2010

Las felicidad mide 6 milímteros

La primera imágen de un nuevo ser. No es mío. Es de sí mismo. Sin dueño.
Yo jugaré de su padre.
Dispuesto a ser el mejor padre que pueda darle.
6 milímetros suficientes para estremecernos de felicidad.

Preñado. Enterado. Emocionado.

Se sabe sin comprobarse. Se anhela sin soñarse. Se siente sin verse. Se cocina una enorme alegría con ingredientes que siempre se tenían.

Era Lunes 15 de marzo, 2010, cuando Ana Ceci dijo que era momento de ir a comprar una prueba de embarazo. Hubiera preferido que me dijera que era momento de intentar embarazarnos de nuevo.

Mi hermano mayor tiene una hija preciosa que es mi ahijada. Mi mejor amigo también tiene una hija que me ha vuelto loco de amor.
Ambos han cambiado desde su paternidad, sensiblemente. Sus esposas ni se diga. Más hermosas y plenas jamás las había visto.
Varios amigos de la universidad y el circo hasta en su segundo y tercer hijo. Todos con comentarios y experiencias diferentes pero coincidiendo siempre en lo mismo: "Crees que sabes lo que es el amor hasta que tienes un hijo"

Pero ¿Papá yo?
No es algo que pudiera entender ni aún viendo las inegables dos rayitas rosas en la prueba de embarazo que se quedó sobre la mesa del comedor 5 días aún sabiendo cómo las había "coloreado" mi adorada esposa.

En mis escasos planes de paternidad, lo primero -siempre pensé- era encontrar a la madre ideal... ¡Check!
Lo segundo, deshacernos del método anticonceptivo... ¡Check!
Lo tercero, cruzar los dedos, descruzar las piernas y esperar a que nuestras cadenas con información genética se entrecruzaran adecuadamente... ¿Check?

Lo que más disfruto en la vida es soñar y ver como esos sueños se cristalizan. Pero siempre me he referido a proyectos sociales, espectáculos clown, poemas que rimen, tejidos con gancho, rutas de escalar, viajes a lugares nuevos... jamás me pasó por la mente ver hecho realidad el más grande sueño: Una escuela de amor en casa. Un hijo.

Tuvo que confirmar la buena nueva un doctor para que mi escepticismo cediera. No podía dejar de mirar a Ana Cecilia. Mi primera reacción emotiva no racional fue: Ana Cecilia va a ser una hermosa mamá.
La segunda fue una ola de colores refrescándome con música la cáscara del corazón. Empecé a repetir una frase en mi mente que hacía rechinar mi estómago y tamborilear mi corazón. Pero no la podía sacar por la boca. Soy de los que hablan a solas, pero ni en la intimidad me lo dije. Ni una palabra de ello.

Guardamos el secreto hasta que pudimos reunir a la mayoría de nuestra familia directa dentro de la casa rodante que habitamos. Sábado 20 de marzo. Les dijimos: "Estamos embarazados" y la última sílaba apenas se escucho con el estruendo de la ovación.
Besos. Abrazos. Gritos jubilosos. Felicitaciones.
Entonces, abrazando a mi mamá lo pude decir por primera vez:

"VOY A SER PAPÁ"

y me emborraché de lágrimas. De estas que mientras escribo me vuelven a mojar la cara...

Afuera del camper muchos de nuestros más queridos amigos fueron los siguientes en recibir la noticia.
Quisiera haber fotografiado la cara de cada uno. Muy parecidas todas. La cara de la felicidad.

No he dejado de festejar. No tengo espectativas. Vivo un plácido presente. La gente, alguna, trata de preocuparnos amorosamente. La mayoría se guardan sus consejos y nos ofrecen amor incondicional de una u otra manera.

Ana Ceci y yo hemos decidido sólo vivir el momento y permitir que lo demás suceda en su propio cause. Constantemente ese cause tiene que ver con preveer. Eso hago en este presente: Largos días sonriendo y repitiendo con pensamientos, letras y palabras la misma frase: "Voy a ser papá".

Intentaré compartir por este medio lo que se va construyendo en mi interior. Seguro de que habrá momentos de todo. Pero también seguro de que cada emoción, sentimientos, palabas y decisiones lo único que traerán son una inmejorable realidad.

Firmo como siempre: Amor y Risas. Hoy más que nunca.