Este post, querido hijo o hija, lo que sea que seas cuando nazcas, es sólo para decirte que este es tu primer viaje internacional, que estás en Argentina y que debe estarte gustando mucho porque tu mamá se ha estado sitiendo muy bien.
Por este medio te enterarás de lo mucho que disfruto viajar con tu mamá Cesito, que no hay mejor compañera de viaje ni de vida y que espero que tu llegada sólo lo mejore.
También estoy seguro de que sólo en el interior de tu mamá saldrá tan barato llevarte de viaje, así que aquí va mi punto final del post y ¡a seguir gozando!
...viaje familiar...
jueves, 29 de abril de 2010
domingo, 25 de abril de 2010
¿Y mi Bruja?
A mi me prometieron que conocería una Bruja.
Cada publicación impresa sobre el tema de embarazo y cada amigo con hijos me ha advertido que como futuro padre, resulta inevitable conocer el lado más obscuro de mi pareja.
El pronóstico dice que la suma de progesterona y otras segregaciones hormonales, aunada a los miedos naturales y una larga lista de palabras más difíciles de redactar, traerán una inesperada e intempestiva transformación y entonces conoceré sin previo aviso el lado furibundo de mi pareja.
Que rugirá. Que mostrará una ira incontrolable. Que quizá hasta le crezcan garras, colmillos, verrugas con pelos y joroba.
Así que cada mañana, despertando, antes de abrir los ojos, me repito mentalmente: "Este puede ser el día" y haciendo acopio de toda la paciencia y tolerancia que me han sugerido usar, detecto su presencia.
Primero a tacto. "Aquí está".
Luego abro un ojo. Uno primero.
Despacio.
La encuentro.
Despeinada y con baba seca en una comisura pero aun sin apariencia espectral ni rastro de verruga peluda.
Muy cerca de mí.
Si en verdad es este el día que conoceré su desorden temperamental estoy peligrosamente cerca.
Tomo distancia.
Abro el otro ojo y como si mi mirada pesara sobre ella, se despierta.
Antes de abrir los ojos sonríe. Y empieza el día mi angelical esposa. Dulce, tierna, con un beso, con una palabra amorosa... más hermosas que ayer.
¡¿Y la Bruja?! Nada... Un día más de esta inquietante espera que -para nada- me desespera.
¿Estará Ana Ceci excenta de tan amenazantes síntomas?
¿Será de tan dulce personalidad que ni la progesterona la transforma?
O ¿He logrado distraerla lo suficiente con mudarnos a un camper y viajar constantemente que no se ha podido transformar?
Como sea, mañana despertaré y sin abrir los ojos de nuevo tomaré distancia... uno nunca sabe... ya les contaré...
Cada publicación impresa sobre el tema de embarazo y cada amigo con hijos me ha advertido que como futuro padre, resulta inevitable conocer el lado más obscuro de mi pareja.
El pronóstico dice que la suma de progesterona y otras segregaciones hormonales, aunada a los miedos naturales y una larga lista de palabras más difíciles de redactar, traerán una inesperada e intempestiva transformación y entonces conoceré sin previo aviso el lado furibundo de mi pareja.
Que rugirá. Que mostrará una ira incontrolable. Que quizá hasta le crezcan garras, colmillos, verrugas con pelos y joroba.
Así que cada mañana, despertando, antes de abrir los ojos, me repito mentalmente: "Este puede ser el día" y haciendo acopio de toda la paciencia y tolerancia que me han sugerido usar, detecto su presencia.
Primero a tacto. "Aquí está".
Luego abro un ojo. Uno primero.
Despacio.
La encuentro.
Despeinada y con baba seca en una comisura pero aun sin apariencia espectral ni rastro de verruga peluda.
Muy cerca de mí.
Si en verdad es este el día que conoceré su desorden temperamental estoy peligrosamente cerca.
Tomo distancia.
Abro el otro ojo y como si mi mirada pesara sobre ella, se despierta.
Antes de abrir los ojos sonríe. Y empieza el día mi angelical esposa. Dulce, tierna, con un beso, con una palabra amorosa... más hermosas que ayer.
¡¿Y la Bruja?! Nada... Un día más de esta inquietante espera que -para nada- me desespera.
¿Estará Ana Ceci excenta de tan amenazantes síntomas?
¿Será de tan dulce personalidad que ni la progesterona la transforma?
O ¿He logrado distraerla lo suficiente con mudarnos a un camper y viajar constantemente que no se ha podido transformar?
Como sea, mañana despertaré y sin abrir los ojos de nuevo tomaré distancia... uno nunca sabe... ya les contaré...
Etiquetas:
bruja progesterona transformación Ana Ceci
martes, 20 de abril de 2010
Magia
Los mareos terminaron, la panza comienza a notarse un poco y el tiempo no se detiene. Más bien parece que he estado comiendo de más, a que formo en mi vientre un hermoso ser; pero mi corazón alborotado, familia y amigos saben que estamos disfrutando de la magia de crear vida. Gracias por acompañarnos en este proceso.
Desde antes de embarazarnos sé que quiero un parto en casa, lo mejor sería en mi tina y con velitas, con Andrés a mi lado, recibiendo a nuestr@ hij@. Queremos una experiencia de parto tranquila y natural, en un ambiente que nosotros podamos controlar y disfrutar. Entre más leo, más segura me siento de esta decisión y solo nos verán en un hospital si las circunstancias así lo dictan (cosa que seguro no sucederá). Ahora estamos en el proceso de buscar a la mejor partera para nosotros... ya la encontraremos.
Me gusta compartir con Andresito mi vida y esta gran aventura. Tenemos 18 años de conocernos, y hoy me siento más enamorada que nunca antes. Estar embarazados nos ha traído una etapa nueva, en la que lo siento cerquita y atento a todos los cambios; amo sentir su mano en mi vientre y que me quite los dolores de cabeza para que me sienta tranquila y nuestro bebé siga creciendo en un ambiente lleno de paz y amor. Me siento la mujer más afortunada de este planeta al estar junto al hombre que amo, no podría existir mejor padre para este bebé.
Desde antes de embarazarnos sé que quiero un parto en casa, lo mejor sería en mi tina y con velitas, con Andrés a mi lado, recibiendo a nuestr@ hij@. Queremos una experiencia de parto tranquila y natural, en un ambiente que nosotros podamos controlar y disfrutar. Entre más leo, más segura me siento de esta decisión y solo nos verán en un hospital si las circunstancias así lo dictan (cosa que seguro no sucederá). Ahora estamos en el proceso de buscar a la mejor partera para nosotros... ya la encontraremos.
Me gusta compartir con Andresito mi vida y esta gran aventura. Tenemos 18 años de conocernos, y hoy me siento más enamorada que nunca antes. Estar embarazados nos ha traído una etapa nueva, en la que lo siento cerquita y atento a todos los cambios; amo sentir su mano en mi vientre y que me quite los dolores de cabeza para que me sienta tranquila y nuestro bebé siga creciendo en un ambiente lleno de paz y amor. Me siento la mujer más afortunada de este planeta al estar junto al hombre que amo, no podría existir mejor padre para este bebé.
domingo, 18 de abril de 2010
¿Qué se siente estar embarazado?
Mi panza es más grande que la de mi esposa. Mis antojos más frecuentes. Mis temperamento más inestable... y nada de esto me hace sentir embarazado.
De nuevo, vienen a mi mente las ventajas de ser hombre contra las ventajas de ser mujer. Fuera del contexto sexista y en un sentido completamente reproductivo... me siento en desventaja.
He tenido que conformarme con acurrucare al lado de Ana Ceci y acariciarle el vientre con la esperanza de que mis caricias lleguen hasta el producto de nuestro amor, que ya palpita dentro del útero de la mujer que amo.
Mi imaginación ayuda cuando cierro los ojos y abrazado a ella construyo los momentos futuros en los que podré conocer al bebé, interactuar y regocijarme de su existencia.
También me sirve estar cerca de mis hermanos y amigos que ya se han reproducido.
El día que Juan Pablo, de 3 años, hijo de mis queridos amigos Roxana y Juan, me llamó "Tío Andrés" por propia iniciativa, lo confundí mostrándole mi más grande sonrisa mientras se me empapaban de lágrimas los cachetes. Debió pensar "¿Porqué rie y llora el payasito?"... y ya se enterará cuando a él le toque.
No imagino lo que se siente que tu hijo un día te diga un simple "Te quiero"... me derrito de pensarlo.
Sofía, Paulina, Juan Pablo, Mateo, Regina, Brenda, Andrea, Paola, David, todos hijos de personas muy cercanas y con quienes he convivido últimamente, me están dando buenas pistas de lo que será ser papá. Pero ahora es lo más que puedo hacer: imaginar para sentir.
Por el momento, la paternidad está siendo la experiencia de estar cerca de mi pareja. Disfrutar la aventura con Ana Cecilia. Verla cambiar, en muchos aspectos. Ocuparnos de acelerar nuestros procesos personales y nuestro crecimiento para recibirlo con la mejor pareja de padres que le podamos dar. Amarnos con más fuerza que nunca para prepararle el nido, el hogar, la familia y dedicar algunas horas en discutir su nombre. ¡Qué dilema! El nombre...
Con lo determinante que termina siendo para la gente la forma de llamarse, con la predisposición que esto genera, decidir un nombre para nuestro bebé resulta una tarea muy comprometedora.
Hasta ahora, lo que hemos decidido es que apenas pueda hablar le pediremos que elija su propio nombre, con el riesgo de que termine llamándose "Galleta"... ¡Buenos días señor Galleta!, "Su turno señorita Galleta"...
El apellido ya lo tiene: Madrilar (¿Alguien sabe si en México se puede registrar a los hijos con sólo un apellido que no es el de los padres, sino uno nuevo mezcla de estos?, ¿Tendra esto algún inconveniente legal o social?) Pero el nombre... ya veremos.
Noviembre amenaza con acercarse cada vez con más velocidad. Le esperamos para mediados del mes 11. Cada día me entero de nuevas parejas embarazadas y cada día el tema nos genera más y más alegría.
Nacen en el mundo un promedio de 180 niños por minuto, esto es uno cada 3 segundos. Cuenta hasta tres y celebra la llegada de un nuevo ser... constantemente. ¡Bienvenidos todos los niños que hoy nacerán! Y bienvenido nuestro bebé, al que no le faltarán meditaciones sobre su existencia, padres amorosos y tíos y tías ocupadas en su bienestar. Además de este blog para que sepa de lo que provocó aún desde antes de nacer.
Amor y risas amigos que nos leen. Feliz domingo.
De nuevo, vienen a mi mente las ventajas de ser hombre contra las ventajas de ser mujer. Fuera del contexto sexista y en un sentido completamente reproductivo... me siento en desventaja.
He tenido que conformarme con acurrucare al lado de Ana Ceci y acariciarle el vientre con la esperanza de que mis caricias lleguen hasta el producto de nuestro amor, que ya palpita dentro del útero de la mujer que amo.
Mi imaginación ayuda cuando cierro los ojos y abrazado a ella construyo los momentos futuros en los que podré conocer al bebé, interactuar y regocijarme de su existencia.
También me sirve estar cerca de mis hermanos y amigos que ya se han reproducido.
El día que Juan Pablo, de 3 años, hijo de mis queridos amigos Roxana y Juan, me llamó "Tío Andrés" por propia iniciativa, lo confundí mostrándole mi más grande sonrisa mientras se me empapaban de lágrimas los cachetes. Debió pensar "¿Porqué rie y llora el payasito?"... y ya se enterará cuando a él le toque.
No imagino lo que se siente que tu hijo un día te diga un simple "Te quiero"... me derrito de pensarlo.
Sofía, Paulina, Juan Pablo, Mateo, Regina, Brenda, Andrea, Paola, David, todos hijos de personas muy cercanas y con quienes he convivido últimamente, me están dando buenas pistas de lo que será ser papá. Pero ahora es lo más que puedo hacer: imaginar para sentir.
Por el momento, la paternidad está siendo la experiencia de estar cerca de mi pareja. Disfrutar la aventura con Ana Cecilia. Verla cambiar, en muchos aspectos. Ocuparnos de acelerar nuestros procesos personales y nuestro crecimiento para recibirlo con la mejor pareja de padres que le podamos dar. Amarnos con más fuerza que nunca para prepararle el nido, el hogar, la familia y dedicar algunas horas en discutir su nombre. ¡Qué dilema! El nombre...
Con lo determinante que termina siendo para la gente la forma de llamarse, con la predisposición que esto genera, decidir un nombre para nuestro bebé resulta una tarea muy comprometedora.
Hasta ahora, lo que hemos decidido es que apenas pueda hablar le pediremos que elija su propio nombre, con el riesgo de que termine llamándose "Galleta"... ¡Buenos días señor Galleta!, "Su turno señorita Galleta"...
El apellido ya lo tiene: Madrilar (¿Alguien sabe si en México se puede registrar a los hijos con sólo un apellido que no es el de los padres, sino uno nuevo mezcla de estos?, ¿Tendra esto algún inconveniente legal o social?) Pero el nombre... ya veremos.
Noviembre amenaza con acercarse cada vez con más velocidad. Le esperamos para mediados del mes 11. Cada día me entero de nuevas parejas embarazadas y cada día el tema nos genera más y más alegría.
Nacen en el mundo un promedio de 180 niños por minuto, esto es uno cada 3 segundos. Cuenta hasta tres y celebra la llegada de un nuevo ser... constantemente. ¡Bienvenidos todos los niños que hoy nacerán! Y bienvenido nuestro bebé, al que no le faltarán meditaciones sobre su existencia, padres amorosos y tíos y tías ocupadas en su bienestar. Además de este blog para que sepa de lo que provocó aún desde antes de nacer.
Amor y risas amigos que nos leen. Feliz domingo.
viernes, 9 de abril de 2010
miércoles, 7 de abril de 2010
¡Con nariz y sombrerito!

Hemos echo correr la noticia a toda velocidad.
Parece que vamos por la vida gritando: "¡Vamos a ser papás! ¡Vamos a ser papás!"... y si.
Y es que -claro- es lo mejor que nos ha pasado desde lsa preimra vez que nos besamos (aun no existía el correo electrónico ni el permiso de sus mamá) y desde que nos casamos (no existían facebook, twitter ni blogger y fue un lunes -03/03/03- con 40 invitados) así que esta noticia, superior a las anteriores, tocaba ser anunciada a los cuatro cybervientos.
Hemos recibido todo tipo de felicitaciones, algunas más lacrimógenas que otras. Siempre buenos deseos, comentarios que nos han hecho sonreir y hasta carcajearnos, siempre palabras de aliento y consejos muy sensatos. Y ahora, después de publicada su primera foto (en este mismo blog, el segundo post) recibimos su primera manipulación digital.
No sabía de alguien a quien tan jóven (la foto fue tomada en su sexta semana de vida) ya se le hubiera "fotoshopeado"... ¿habremos roto algún record Saúl?
Este bebé viene a un mundo donde la información vuela. Además de payasos, su mamá y su papá somos licenciados en comunicación. ¿Qué le espera si no una vida bien documentada?
No queremos hacer un Truman show, pero con la emoción de saber que ahora ya no es tamaño haba sino tamaño aceituna, que está desarrollando más órganos internos (el hígado entre ellos) y que por minuto genera más de 500mil conexiones neuronales además de empezar a mover brazos y piernas miniaturas... no puedo dejar de compartir estas hermosas noticias con la gente que queremos y nos quiere.
Al final del día, la gente que se asoma a este blog, sólo es gente que nos quiere (integramos un widget que detecta el cariño y filtra a la gente por nivel de estima... preocúpate si un día no lo puedes abrir! ¡Ja!) así que esta noticia sólo llega a quien tiene que llegar. Y llegará el momento en que ella o él pueda verlo también.
Las últimas noticias son estas: Ana Ceci se siente bien, no padece de muchas nauseas y de vez en cuando recibe el recordatorio de moverse con más cuidado con ligeros mareos. Está trabajando en formar muy bien esa placenta.
Y yo, me siento terriblemente agotado y estaré en cama hasta que nazca :) ¡Sí cómo no!
Nuestras familias, la cosanguínea y la de nariz roja, están también de fiesta con nosotros.
No me canso de repetírlo y cada vez me hace más feliz. Voy a ser papá.
Ayer le compré su primer chupón y la señorita no entendía mis lágrimas y pensó que estaba relacionado con que me hubiera dicho "Su tarjeta no pasó". Una vez pagado en efectivo me dediqué a contemplar el chupón pensando "¿Qué tanto puede uno anticiparse a la existencia?, va a ser dueño de su vida y quizá ni este chupón admita. Será su vida."
A este bebé no tengo nada que enseñarle, viene más bien a dar muchas lecciones.
Lo que seguro le puedo ofrecer es el testimonio fiel y vivo de que SE PUEDE SER FELIZ SI SE QUIERE... Y SÓLO A ESO VINIMOS.
Sus padres y esta hermosa familia que nos lee y nos acompaña son esa prueba fiel.
Mientras, con nariz roja y sombrero de copa, seguirá creciendo y acercándonos unos a otros. Haciendo por la alegría aún antes de nacer.
Amor y risas siempre.
sábado, 3 de abril de 2010
Bebé a la vista
Hoy es sábado. Estoy lejos de Ana Ceci.
No he podido dejar de pensar en que un día, nuestro bebé, el individuo que nos motivó a emprender con este blog y que en apenas unas semanas se ha convertido en el epicentro de nuestra existencia, va a poner sus ojos sobre estas letras.
En lo personal me hubiera gustado saber qué sentían o pensaban mis padres cuando apenas se enteraron de que venía en camino. Me hubiera gustado saber con precisión las cosas que vivían y la intensidad de esos momentos.
Pensando en esto y profundamente inspirado por la hermosa carta que Ana Ceci le escribió, redactaré mis primeras palabras para mi primera hija o hijo:
Bienvenid@ a la vida. Que tengas una fiesta por existencia. ¡Y no me llegues muy tarde de la fiesta! ¡JA!
¡Feliz fin de semana querida familia y amigos del alma!
No he podido dejar de pensar en que un día, nuestro bebé, el individuo que nos motivó a emprender con este blog y que en apenas unas semanas se ha convertido en el epicentro de nuestra existencia, va a poner sus ojos sobre estas letras.
En lo personal me hubiera gustado saber qué sentían o pensaban mis padres cuando apenas se enteraron de que venía en camino. Me hubiera gustado saber con precisión las cosas que vivían y la intensidad de esos momentos.
Pensando en esto y profundamente inspirado por la hermosa carta que Ana Ceci le escribió, redactaré mis primeras palabras para mi primera hija o hijo:
Bienvenid@ a la vida. Que tengas una fiesta por existencia. ¡Y no me llegues muy tarde de la fiesta! ¡JA!
¡Feliz fin de semana querida familia y amigos del alma!
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